Brujería
Brujas
Se cree que la palabra "bruja" viene de la raíz germánica "wic", que significa "volverse" o "doblar". El uso de los términos "bruja" y "brujería" es objeto de polémica para los wiccans (brujos), pues algunos practicantes sienten que estas palabras están cargadas con tantas connotaciones negativas que les causan más problemas que beneficios. Estos wiccans prefieren los términos "sacerdote" o "sacerdotisa".
Otros practicantes creen que estas palabras deben salvarse como definición para ciertas personas (particularmente las mujeres) con poder espiritual. Muchas brujas consideran que los sanadores, parteras, mujeres sabias y hombres hábiles del pasado son sus predecesores, aunque se etiquetaron las prácticas de estas personas y sus creencias bajo el apelativo de "satánico" por inquisidores ávidos de acabar con la práctica de cualquier otra religión. Este estereotipo falso persiste hasta el momento.
Es difícil generalizar sobre el mundo de las brujas y más difícil aún describir sus habituales métodos o planteamientos, puesto que no hay una doctrina única y cada individuo encuentra su propio camino. Sin embargo, la mayoría de las brujas se adhieren a principios generales similares a los que se describen aquí.
El único elemento importante que las brujas comparten en común es su adhesión al principio elemental: "Si no daña a nadie, haga lo que usted quiera."
Esta máxima anima a la libertad personal dentro del contexto de la comunidad. Muchas brujas también creen en la Ley Tridimensional o Ley de Retorno, por la cual las modificaciones energéticas que la bruja envía a sus adeptos les proporciona un mejor entendimiento y perfección en particular. Por consiguiente, es mejor tratar a otros con amor, generosidad y respeto.
Las brujas generalmente ven el mundo de forma holística, una forma completa que no se puede dividir, y también ven todas las partes de la existencia, espiritual, intelectual o sensual, como interconectadas. Una de las enseñanzas más comunes en la Destreza es amar y respetar la vida en todas sus formas.
Este sentido de interconexión se ve honrando a la diosa. La mayoría de las visiones de la diosa están basadas en la antigua distinción sobre la vida, lo bueno y lo malo. Dentro de la diosa, no hay ninguna abertura entre el cuerpo y la mente, entre la materia y el espíritu. La naturaleza se ve como algo sagrado y, puesto que nosotros somos parte de la naturaleza, también somos sagrados. Las brujas encontramos alegría en lo material así como en los mundos espirituales, sin que consideren a la sexualidad como algo "sucio".




