Verted en un recipiente de cobre siete cucharadas de alcohol etílico y siete veces siete granos de sal. Prendedle fuego (atención a la llama): si sentís que la sal crepita, allí hay vibraciones negativas.
Para combatirlas haced una bola de cera virgen y sobre ella, con un alfiler, grabad vuestro nombre.
Envolved la bola en una hoja de vid y ponedlo todo en un saquito que tendréis bajo vuestra almohada durante siete noches.
Transcurrido este tiempo, arrojad todo a una corriente de agua.
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