Para los amigos de la Cabra hay que avisarles de algo importante: Capricornio es un gran desconfiado, por eso está continuamente midiendo la forma en que sus amistades le corresponden. Además el nativo de este signo entiende la amistad como una buena estrategia para no estar solo frente al mundo y, por si esto fuera poco, suele relacionarse con aquellos que más beneficios le ofrecen, ya sea en moneda de curso legal o en especias.
En el hogar, los hijos de Saturno adoptan un rol autoritario e inflexible un tanto difícil de digerir por los más jóvenes de la casa. Capricornio, como padre o madre, exige que se le venere con respeto y admiración. Capricornio es un gran jerárquico que casi nunca aceptará otras tareas domésticas que no sean las que le corresponden por tradición. El hijo Capricornio siempre estará buscando la aprobación de sus padres y hermanos, pues necesita que éstos reconozcan su valía y le alaben a menudo.
Con los compañeros, Capricornio no siempre encajará con ellos, pues no deja de ser una persona altamente orgullosa, competitiva y obcecada. Puede que se haga del sindicato de la empresa y pelee por un ascenso, pero cuando lo consiga, es difícil que se acuerde de los demás. Únicamente el sudor y el sufrimiento compartidos son un lazo de unión difícil de romper para este signo.
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