Otra de las asignaciones que se le otorgan a Capricornio son las articulaciones y los huesos en general. Se dice que el nativo de este signo disfruta de una muy buena calcificación que da gran dureza y resistencia a sus huesos. Esto se hace manifiesto en la dentadura, que por lo general es grande, fuerte y sana en este nativo. Pero, como todo en la vida, la buena calcificación trae consigo algunos problemas que podrían estorbar su capacidad para moverse con gracilidad y soltura. Las contracturas musculares que sufre el nativo, deben ser tratadas con detenimiento, ya que por lo general suelen ir a más, corriendo el riesgo de que se fijen en ellas las sales de calcio, convirtiéndolas en un mal para toda la vida. Además esto trae problemas articulares que pueden incluso llegar a la soldadura de algunas vértebras.
Queda pues bien claro que el movimiento alegre es algo que Capricornio necesita en su vida. Por lo general siempre que este nativo se mueve es por algún tipo de interés, lo cual conlleva un esfuerzo que a la larga queda plasmado en la musculatura y en la osamenta. Disfrutar del movimiento por puro placer, pasear por puro goce, o simplemente tomarse el trabajo diario como algo grato, ayuda al nativo de este signo a alcanzar un estado de júbilo muy recomendable para él.
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