Pero si con lo material Capricornio no tiene problemas, en el plano afectivo, la cosa no es coser y cantar. Los hijos de Saturno están tan necesitados de cariño que por más que se les dé nunca quedarán satisfechos, y lo que es más triste, nunca lo agradecerán. Por eso es importante establecer un tira y afloja para que valoren todo lo que se les está dando. Además a Capricornio le encanta planificar las cosas de antemano. Para tenerlo en el bote nada mejor que ofrecerle un plan de futuro por todo lo alto.
Con la ideología le ocurre casi lo mismo. El nativo de este signo es tan práctico que para que unas ideas le seduzcan deben llevar por detrás una estrategia política muy bien planteada. Nada de utopías ni sentimentalismos. Todo aquello que signifique dinero, poder, estatus o gloria le compensa, y no dudará en dejarse llevar por aquellas personas, grupos o partidos, que le prometan el paraíso en esta tierra. Ante alguien tan pragmático y escéptico, para el que la autoridad, el respeto y la tradición son sus dioses personales, hay que mostrarse reverente y nunca tirarle por*tierra sus causas -por materialistas que sean-. Pero hay un truco que quizá este nativo no sepa: la fuerza del cariño mueve montañas, y con paciencia, dulzura y amor, también se puede engatusar a uno de los signos más duros de roer del Zodiaco.
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