Tras la apretada musculatura de Capricornio se esconde una sólida estructura ósea que se deja notar por la facilidad que estas personas muestran a la hora de mantener una postura corporal correcta.
Pero por muy sólido que sea el cuerpo de una persona apenas influirá en su salud. Hay otros componentes como son los estados emocionales, que resultan de vital importancia a la hora de poner en funcionamiento las defensas y otros mecanismos fisiológicos que ayudan en la buena conservación del cuerpo. En este sentido Capricornio deja mucho que desear. El nativo de este signo tiende por naturaleza a la depresión y al abatimiento, lo cual se puede considerar como una tendencia perniciosa para la salud.
Como contrapartida, el espíritu de supervivencia y conservación es muy fuerte en este signo, que en el fondo goza de una intensa fuerza vital. Las personas que pertenecen al signo de Capricornio suelen ser bastante longevas y, curiosamente, dan la sensación de disfrutar más en este período de la vida que en otros de mayor presión. Seguramente este sea el premio a una vida de grandes esfuerzos y fuertes responsabilidades.
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