El movimiento constante de la Luna se refleja en la salud de los nativos de Cáncer, los cuales disfrutan por lo general de una buena circulación energética corporal. Pero cuando, por algún que otro motivo, la salud brilla por su ausencia, entonces los desarreglos funcionales de Cáncer son uno de los cuadros más llamativos de toda la bibliografía médica. Los estados de shock, los cólicos o incluso los ataques con convulsiones y espasmos son bastante frecuentes dentro de este signo, cuya naturaleza es tan fuerte que es capaz de acabar consigo misma.
Dentro del tracto digestivo el estómago es el órgano principal del signo de Cáncer. Las gastritis serán pues parte de las enfermedades típicas que sufra este nativo, pero cualquier otra manifestación relacionada con el digestivo, como la colitis, bien podría partir de un problema de estómago. La acumulación de sustancias tóxicas producidas por malas digestiones, así como los procesos de flatulencia, son también bastante frecuentes a lo largo de la vida de estos nativos.
No cabe duda de que la salud del Cangrejo está intrínsecamente relacionada con su turbulento mundo emocional. Así, cuando Cáncer se encuentra emocionalmente equilibrado, posee una estupendo vigor físico y anímico. Pero es tan extremadamente sensible a las influencias externas, que frecuentemente sufre ataques de histeria o de melancolía, que pueden derivar en profundas depresiones.
Otros de los males que pueden sufrir los hijos de la Luna, son los que afectan directamente a su vista. Los acuosos ojos de estos nativos, parece ser que son débiles y que, a menudo, presentan vista cansada, astigmatismo o miopía.
No es raro, tampoco, que otro de los puntos flacos del nativo de Cáncer sea la retención de líquidos, algo que se manifiesta en su aspecto, que tiende a hincharse con relativa facilidad.
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