Como ocurre también a otros niveles, el nativo de Cáncer es sumamente inestable en el terreno afectivo. Por lo general este lunático personaje suele asumir el rol pasivo dentro de la pareja, lo que le exime de grandes responsabilidades y lo que también le permite expresarse tal y como es. Nadie es capaz de superar a un Cáncer en ternura y cariño. Su gran afectividad es su gran riqueza, que comúnmente necesita expresar a toda costa. En el amor y en la vida íntima el nativo de Cáncer da rienda suelta al gran niño interior que está deseoso de salir a pasear. Muchas veces se suele tachar a este individuo de infantilismo o falta de madurez, sin embargo esos son justamente los dos pilares de su frescura y de su ilimitada riqueza afectiva.
Volver a Cancer
Volver a Signos de Zodíaco



