Terapia para el Alma

La vida está llena de conflictos y obstáculos que aparecen en nuestro camino una y otra vez. Muchas veces, esas trabas que nos impiden progresar, tanto a nivel espiritual como material, son consecuencia de las impurezas o de las energías negativas que nosotros mismos generamos. Por ello, le proponemos que se tome un tiempo de meditación para reflexionar sobre las simples verdades que le proponemos. De esta manera, usted podrá purificar la relación con usted mismo, con Dios y con el prójimo. Y esta energía purificadora hará que su vida comience a funcionar de forma equilibrada y justa.

Con uno mismo

En vez de preocuparse y no actuar; busque liberarse de lo que causa los obstáculos que lo angustian.
Sea prudente a cada paso, el mundo está lleno de engaños, pero tampoco esté dudando de todo.
Acepte con respeto el parecer de aquellos que tienen muchos años, pero también el de la mirada fresca de la juventud. Tanto lo viejo como lo nuevo le darán sabiduría.
Cuidado con demasiada soledad, demasiada fatiga o demasiado afán. Algunas angustias y enfermedades nacen de estos tres excesos.
Nunca deje de cultivar su espíritu porque es la puerta a la purificación.
Cuando se sienta triste, haga cosas que fortalezcan su autoestima.
Tenga muchas ambiciones, pero procure que éstas posean un fin noble.

Con Dios

Dedíqueles cada día unos minutos a la meditación, será un camino para que Dios purifique su alma.
Busque la paz en el silencio interior: Agradezca a Dios todos los logros personales, por más pequeños e insignificantes que le parezcan.
Ante la adversidad, no crea que es desafortunado, eso es lo que impide que la energía universal y la luz divina lleguen a usted.
No permita que las complejidades cotidianas lo perturben emocionalmente, úselas para conectarse con el ser Divino.
Tome conciencia de que, a pesar de ser frágiles, nuestro poder y pureza serán infinitos, si nos conectamos verdaderamente con la Conciencia Divina
Cuando tenga miedo de enfrentar una situación, recurra a Dios.

Con nuestro prójimo

En las relaciones humanas, existen muchas cuestiones que nos generan dolor; procure que éste no se transforme en agresividad hacia otros.
Cada vez que sienta una fuerte ira hacia otra persona, enfrente la situación sin perder el respeto y su condición de pares.
Trate de mantener buenas relaciones con todos, pero sin renunciar a sus convicciones.
Escuche con atención y aprenda de los demás, aún de las personas que considera torpes e ignorantes, ya que podrán mostrarle alguna vendad que usted no es capaz de ver.
Aléjese de las personas agresivas, porque de su negatividad no saldrá nada beneficioso.
Sea usted mismo; si vive comparándose con los demás, siempre habrá alguien que lo supere.

 
 

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