Un mago como pocos: Alberto de Colonia


Como saber si una mujer está embarazada de niño o de niña y si una joven perdió la virginidad. Cuando se concibe un varón, el rostro de la madre enrojece. Si su vientre crece de tamaño y se redondea por el lado derecho, parirá un niño.También existe la certeza de que nacerá varón si, al verter su leche espesa en un recipiente, no se separa y sus partes se mantienen unidas. Si se le extrae una gota de sangre del costado derecho y se mezcla con su propia orina, no hay duda de que nacerá un niño si la sangre se va al fondo. En cambio, si el seno izquierdo es más voluminoso que el derecho, la mujer será madre de una niña. Si la futura madre se muestra pálida y pesada, con el vientre alargado y redondo del costado izquierdo, parirá una hembra. Otro signo infalible es dar a beber a la mujer melicrato. Si le pica el ombligo, tendrá de seguro un varón. El melicrato se prepara con agua y miel mezclados y debe ofrecerse a la mujer al acostarse.
Cuando se desea saber si una joven es virgen o no, tómese un poco de ese polvo que abunda en las flores de lis amarillas y dése a comer a la joven de quien se tiene sospechas. Téngase por cierto que si no es virgen irá a orinar al instante. Se trata de una fórmula que ha sido probada con éxito.
Signos de castidad y males que las viejas comunican a los niños. Los signos de la castidad son pudor, temor, andar honesto, suavidad en el habla, respeto para el hombre. Sin embargo, hay mujeres que saben enmascarar estos signos. En tales casos es conveniente observar su orina, porque la orina de las doncellas es clara, brillante. Cuando tiene color del oro, indica un temperamento propicio para el amor. La orina de quienes perdieron su doncellez es turbia y puede verse en el fondo el esperma del hombre.
En cuanto a las ancianas que conservan aún las reglas, miran a los niños en su cuna de tal manera que les comunican su veneno con la mirada. Es debido esto a que los flujos y humores repartidos en su cuerpo lastiman a los ojos, infectan el aire y lastiman finalmente a las criaturas.
Virtudes de algunas hierbas. El heliotropo es llamado así por cambiar al sol. Tiene unas virtudes maravillosas. Cortado en agosto, cuando el Sol se encuentra en Leo, y envuelto en una hoja de laurel con un diente de lobo a un costado, protege a quien lo lleve consigo de las habladurías. La persona que lo coloque bajo la almohada sabrá al instante quien lo quiere mal. Si entra en una iglesia sabrá qué mujeres traicionan al esposo. Es un secreto seguro que sólo conocerá el portador de la planta.
Quien sujeta con la mano la ortiga no temerá a los fantasmas y aparecidos. Si la mezcla conjugo de serpentina y se frota las manos, y después tira el resto a un río, podrá atrapar los peces que en el agua se encuentren.
La hierba Celedonia nace en la época en que anidan las golondrinas. Quien la traiga consigo junto con un corazón de topo se verá libre de dificultades. Colocada sobre la cabeza de un moribundo, cantará éste con todas sus fuerzas antes de morir. Si ha de salvarse, verterá abundantes lágrimas.
En cuanto a la pervinca, se mezcla convertida en polvo con lombrices de tierra para dar amor a hombres y mujeres. Arrojando esta mezcla, con algo de azufre, aun estanque, los peces morirán al instante. Comido por un búfalo, estallará partiéndose por la mitad.

virtudes de ciertas hierbas
Las virtudes de ciertas hierbas no sólo han servido para curar enfermedades sino también para acicatear el amor entre dos personas. Hay en la historia referencias a determinados alimentos
afrodisíacos que, en general, eran servidos a los hombres
desprevenidos por sus mujeres. Al tomate se le dio en cierta época el nombre de Manzana del Amor, cualidad que ha perdido con el tiempo; no así el pescado bien aderezado, al que aún se le confieren grandes poderes amatorios.

 

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