Mientras que en su juventud Aries es independiente y polémico, cuando se convierte en padre o madre puede ser bastante autoritario, pero también es cariñoso y amistoso con sus hijos.
La amistad es un alto valor que Aries no cesa de ensalzar. Siempre dispuesto a darlo todo por las personas que realmente considera próximas a él, esperará que al menos los demás hagan tres tantos de lo mismo con él. Eso sí, hoy se puede tener la sensación de ser uña y carne con Aries y mañana ver cómo se aleja sin tan siquiera volver la vista atrás.
En el amor ocurre más o menos lo mismo. La conquista genera en Aries tal atracción, que incluso a pesar de ser un signo de bastante fidelidad ideal, a la hora de la verdad puede verse envuelto en toda una aventura de la que no sabe cómo va a poder salir airoso. Y es que la pasión, la ilusión y el entusiasmo pierde a este nativo en todos los sentidos.
En el trabajo Aries es emprendedor, dinámico, decidido y además tiene con grandes dotes para organizar a los demás y asumir el mando. Pero, por su espíritu inquieto, es difícil que aguante mucho tiempo en el mismo lugar de trabajo y si lo hace, intentará cambiar de actividad lo antes posible.
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