La mejor manera de seducir a los Aries es hacerlo de forma pasiva, es decir, que sean ellos quienes se encarguen de hacerlo o que, al menos, tengan esa sensación. Las presas fáciles apenas interesan a este nativo. Su impaciencia le puede llevar a crispar una y otra vez a base de jugar a un tira y afloja constante. La mejor manera de hacerle perder la cabeza será ofreciendo resistencia cuando se crea dueño de la situación.
Pero ojo, es importante que no se aburra, que siempre vea la luz del túnel. En caso contrario, puede perder el interés tan rápidamente como se encendió.
Un refugio de montaña, frente a un fuego y tras una dura jornada en la fría nieve, siempre encajará bien dentro de los gustos de este nativo. Retozar en una pradera al aire libre también entra dentro de las expectativas del signo.
Claro que, como la impaciencia pierde a estos nativos, si por ellos fuera, harían el amor en cualquier esquina. Pero no hay que dejarle llevar las riendas al cien por cien, o de lo contrario es muy probable que tanta pasión no quede plasmada en un recuerdo inolvidable. En el fondo a Aries hay que guiarle en el amor sin que se percate de ello. Simplemente la idea de que se le esté engañando o de que se esté fingiendo será más que suficiente para que todo se echase a perder.
Respecto a la forma de ser que más seduce a este signo, sin duda las personas independientes, atrevidas, risueñas, ingeniosas y apasionadas, son las que más le gustan.
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