El amor de alto riesgo parece estar hecho a la medida de este signo. Las situaciones comprometidas, lugares altamente frecuentados o una aventura trepidante con el vecino de enfrente, entran siempre dentro de la calenturienta imaginación de los intrépidos hijos de Marte. Cualquier sitio que no sea la cama o el dormitorio habitual, entrará dentro de las fantasías secretas de Aries. Hacer el amor en el ascensor, o en el guardarropa resultaría sumamente excitante para ellos, pero también adoran los lugares soleados y exóticos, así como hacer el amor en una mullida alfombra delante de un buen fuego.
Como a Aries le gusta dominar en lo que a sus relaciones sexuales se refiere, entra dentro de sus fantasías el dar con una persona que se le rebele, que le plante cara. No es que Aries sea un amante violento, pero sí es verdad que los retos le hacen aún más fogoso. La novedad es otra de las cosas que siempre atraerá y hará aumentar la emoción y la pasión de este nativo. Así pues, tras unos años de matrimonio, por ejemplo, sería interesante festejar el aniversario en el asiento trasero del coche. Nada podría hacer más feliz a este nativo que hacerle recordar sus primeros encuentros amorosos.
Si se piensa en ofrecer al nativo de este signo una noche interminable de pasión, seguramente se pinche en hueso. A Aries le gusta la intensidad, no extenderse en el tiempo como si hubiera que correr una maratón. Aries es el especialista de los cien metros llanos; a lo sumo podría sucumbir a una carrera de obstáculos, pero siempre en distancias cortas.
La ropa interior roja hace las delicias del hombre Aries, así como unos labios pintados de rojo carmín o unos sugerentes ligueros. La mujer Aries sueña con intrépidos motoristas vestidos de cuero o con un elegante hombre de smoking que le ofrece una rosa roja.
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