Posiblemente aprendiendo a disfrutar de los placeres que se pueden obtener cultivando los órganos de los sentidos, se consiga un efecto igualmente beneficioso para Aries. Escuchar música, remover la tierra con las manos para plantar un árbol, contemplar una puesta de sol, etc., son pequeños placeres muy positivos para este impetuoso signo. No hay que olvidar que el equilibrio resulta principal a la hora de mantener la salud de todo organismo, y que la vida llena de excesos típica de Aries carece por completo de ello.
Las emociones intensas, los niveles altos de entusiasmo y mantener viva la ilusión generan una serie de desarreglos que deben ser corregidos. Un error típico de Aries resulta de pensar que a través de las fuertes sensaciones es la única manera de vivir ciertas experiencias que por lo normal alimentan al signo. Hay pues otras vías como son la relajación, la meditación y la visualización que pueden igualmente generar fuertes sensaciones sin que sea necesario castigar tan duramente al cuerpo y a la mente.
Otra manera de encontrar vías de expansión y de conexión interior lo facilitan un gran número de disciplinas basadas en la filosofía oriental como son el Yoga o el Tai Chi.
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