A la hora de enamorarse, el nativo de este signo se siente atraído por las personas sinceras, naturales e independientes. Acuario necesita distanciarse a menudo de la gente para poder abstraerse en su mundo particular, y por ello valora mucho a las personas que tienen su propia vida y no dependen de nadie. Para seducir a Acuario, también se debe irradiar cierto aire de reserva, y así Acuario tendrá el incentivo de ir descubriendo poco a poco los tesoros internos de su enamorado.
Acuario no soporta la rutina ni la inmovilidad, por eso todo lo que suponga una inyección nueva de energía y pasión, será muy bien recibido. Su amor por el movimiento hace que el nativo de Acuario baile, dramatice o haga el payaso delante del ser amado, y que además espere que su pareja haga otro tanto. No hay nada que guste más a Acuario que lograr armonizar energética y físicamente con ella.
Para gustar a Acuario hay que compartir su gusto por la filosofía, el sindicalismo, la ecología o el crecimiento personal. Las prácticas típicas de cuerpo-mente, tales como la relajación, la meditación, las artes marciales, etc., encantan a los nativos de este signo, que se sentirán gratamente impactados por aquellas personas que las practiquen.
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