Los nobles sentimientos que alberga el corazón de este nativo hace que sus fantasías no obren exclusivamente en su favor, sino a favor de todo el mundo. La imagen del mundo feliz es la que más próxima está a la mente de Acuario. Si le concediéramos tres deseos a este nativo, sin duda alguna que con su varita mágica emplearía al menos uno de ellos en quitar el hambre del mundo o en erradicar toda enfermedad que azote a los sectores menos agraciados del planeta.
Los fuertes ideales del signo se mantienen de por vida y rara vez desaparecen de su punto de mira. El altruismo, la solidaridad, la igualdad y la cooperación son los más altos exponentes que deben predominar en todas y cada una de las ilusiones de Acuario. Para que los hombres no tengamos que sufrir el peso del trabajo, Acuario sueña con un mundo tecnológico en el que el poder y la fuerza de la inteligencia se halle presente en todo momento.
No hay que olvidar que Prometeo era un titán y como tal se hallaba íntimamente ligado a las fuerzas de la naturaleza y a la madre Tierra. Acuario sueña con un progreso limpio, porque sabe que la mente humana es perfectamente capaz de conseguir imitar a la perfección a la naturaleza y así no participar en su destrucción. La ecología, la valoración de todas y cada una de las especies es primordial para Acuario, aunque muchas veces y sin darse cuenta, es capaz de pisotearlo todo con su firme paso.
Hoy en día algunas películas de ciencia ficción están plasmando a la perfección la naturaleza onírica y las fantasías de Acuario al coexistir formas de vida muy primarias con otras sumamente avanzadas. La fuerza emocional de Acuario es más poderosa y fuerte de lo que él mismo conoce o considera. No hay más que acordarse de los titanes para invocarla, de ahí su gusto por la vida silvestre y las manifestaciones más puras del instinto, como son el sexo, el baile o la música tribal.
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